CANTABRIA
Cantabria es uno de esos lugares que parecen pequeños, pero esconden un sinfín de tesoros. En un mismo viaje puedes recorrer playas salvajes, pueblos marineros, cuevas prehistóricas y montañas espectaculares. Y si lo haces en camper o autocaravana, la experiencia se multiplica: libertad, naturaleza y la posibilidad de dormir cada noche en un lugar distinto.
Si estás planeando una ruta en camper por Cantabria, aquí te proponemos un itinerario que combina lo mejor de la costa y el interior.
¿Por qué elegir Cantabria para viajar en camper?
Cantabria es un destino muy camper-friendly por varias razones:
Distancias cortas: puedes ir de la costa al interior en menos de una hora.
Naturaleza espectacular: playas, montañas, valles y cuevas únicas en el mundo.
Gastronomía top: quesos, cocido montañés, anchoas de Santoña, sobaos pasiegos…
Áreas de autocaravanas: bien repartidas por toda la región, ideales para pernoctar con tranquilidad.
Santander y la bahía
La ruta puede comenzar en Santander, una de las bahías más bonitas de España. Aquí puedes pasear por el Palacio de la Magdalena, disfrutar de playas urbanas como El Sardinero y tapear en el centro.
Si viajas en camper, encontrarás áreas de pernocta a las afueras de la ciudad, lo que te permitirá combinar tu visita con noches tranquilas frente al mar.
Costa oriental: Santoña, Laredo y Castro Urdiales
Siguiendo hacia el este, la primera parada es Santoña, famosa por sus anchoas. Una visita a una conservera es casi obligatoria. Además, el Monte Buciero ofrece rutas de senderismo con vistas espectaculares al mar.
Más adelante está Laredo, con su playa kilométrica de La Salvé, y finalmente Castro Urdiales, un pueblo marinero con un casco histórico muy animado, perfecto para disfrutar de un atardecer frente al puerto.
Costa occidental: Suances, Comillas y San Vicente de la Barquera
De regreso hacia el oeste, la costa cántabra sigue sorprendiendo. Suances es popular entre surfistas, con playas como Los Locos.
Un poco más adelante, Comillas combina playas tranquilas y patrimonio cultural: aquí se encuentra El Capricho de Gaudí, una de las pocas obras del arquitecto fuera de Cataluña.
La siguiente parada es San Vicente de la Barquera, con su castillo, su puente medieval y el mar siempre presente. Este es un lugar perfecto para pernoctar en camper y disfrutar del ambiente marinero.
Interior: Picos de Europa y Liébana
Desde San Vicente puedes adentrarte hacia el interior y descubrir otra cara de Cantabria: la montaña. El Parque Nacional de los Picos de Europa ofrece paisajes espectaculares y pueblos de montaña como Potes, capital de la comarca de Liébana.
Aquí puedes probar el famoso cocido lebaniego, ideal para reponer fuerzas tras una ruta de senderismo. Y si te animas, sube en el teleférico de Fuente Dé para disfrutar de vistas inolvidables.
Valles Pasiegos y cuevas prehistóricas
Otra excursión hacia el interior son los Valles Pasiegos, con paisajes verdes, cabañas de piedra y la oportunidad de probar los famosos sobaos y quesadas pasiegas.
No podemos olvidar que Cantabria es también tierra de cuevas prehistóricas. La más famosa es Altamira, con sus pinturas rupestres (se visita una réplica para protegerlas). Pero hay muchas otras, como El Soplao, espectacular por sus formaciones geológicas.
Costa central: Santillana del Mar
En el camino de vuelta hacia Santander no puede faltar Santillana del Mar, considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Sus calles empedradas y casas señoriales te transportan al pasado. Además, está muy cerca de Altamira, lo que hace que la visita sea doblemente interesante.
CONSEJOS PARA TU RUTA
- Clima cambiante: incluso en verano puede llover, lleva siempre algo de abrigo.
- Pernocta responsable: usa las áreas de autocaravanas habilitadas, Cantabria tiene muchas y bien ubicadas.
- Gastronomía local: no te vayas sin probar las anchoas, el cocido montañés y los sobaos pasiegos.
- Combina costa e interior: en un mismo viaje puedes surfear en Suances y hacer senderismo en los Picos de Europa.